Langhe, Roero y Monferrato: un septiembre de viaje

Lugares llenos de cosas por descubrir: viñedos que cubren colinas enteras, bodegas excavadas en la roca e historias secretas detrás de unos vinos inolvidables.

Fecha de publicación: 08/09/2020

 

Septiembre es siempre un mes importante: es en estos días cuando se empieza a hacer balance del año pasado, se hacen buenos propósitos y se inician nuevos proyectos. Hemos decidido darte la bienvenida y desearte un buen comienzo llevándote a Piamonte. Esta región de antiguas tradiciones posee un patrimonio cultural verdaderamente sin igual: aquí hay cuatro sitios reconocidos como Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, uno de los cuales tiene que ver con nuestra pasión: el vino. Seguramente hayas deducido que se trata de Langhe, Roero y Monferrato, 10.000 hectáreas de tierra divididas en áreas únicas por su increíble valor. 

Comenzamos por la Langa del Barolo, que se extiende al sur. Aquí se produce uno de los vinos más prestigiosos del mundo, cuyo nombre (al igual que el del pueblo donde nació) deriva de Villa Barogly, nombre con el que se bautizó el castillo de Barolo en 1200. Es considerado el vino más noble del Piamonte, y de hecho su historia está íntimamente ligada a la nobleza: se dice que, a principios del siglo XIX, la marquesa de Barolo regaló 300 barriles al rey Carlos Alberto, que quedó tan impresionado que quiso comprar su propia variedad de uva. Si tú también quieres darte los aires de un auténtico aristócrata, solo tienes que probar el Barolo DOCG 2014 y el Barolo DOCG Riserva 2013. 

Vamos al norte, hacia las colinas del Barbaresco. La leyenda cuenta que los celtas ligures vivían aquí rodeados de un gran bosque y, cuando los romanos colonizaron la zona cortaron los árboles y empezaron a cultivar uvas, cuyo nombre, como el del lugar, deriva de la “barbarica silva”, el nombre que recibía el bosque de los bárbaros antes de la llegada de los romanos. 

Nos dirigimos ahora más al este, hacia Nizza Monferrato, zona donde se cultiva la variedad de uva Barbera. La etimología de este nombre es bastante discutida. Según algunos, su origen se remonta al periodo comprendido entre 1246 y 1277: en la iglesia de Sant’Evasio, en Casale Monferrato, los canónigos alquilaban a los agricultores plantas “de bonis vitibus Berbexinis”, es decir, vides Berbesine, una especie de uva cultivada en la zona desde antes del año 1000 y conectada a apellidos históricos piamonteses como Barbero, Barberi y Barberis. Según otros, la etimilogía del nombre Barbera parece derivar del nombre vinum berberis, un zumo fermentado de bayas silvestres producido por una planta llamada crespino, Berberis Vulgaris, que se consumía antiguamente al norte de los Alpes, pero que gozaba de buena fama en el Piamonte tardomedieval porque se le atribuían propiedades terapéuticas. Por último, otros vinculan el nombre de la uva Barbera al latín medieval Barberus, que significa impetuoso, agresivo, indomable, con alusión al carácter fuerte y áspero del vino elaborado con estas uvas: ¡pruébalo para creerlo! Te sugerimos tres variedades de este excelente vino: Barbera D’Alba DOC, Barbera D’Asti DOCG Superiore y Barbera DOC Piemonte

Finalmente llegamos a Canelli, conocido principalmente por el cultivo de Moscato Bianco, una uva de la que se produce uno de los vinos espumosos italianos más exportados a todo el mundo.

Estos lugares tienen aún muchas cosas por descubrir así que, mientras planificas tu próximo viaje, tal vez a esta zona, te sugerimos que vayas degustando los vinos que te hemos recomendado aquí para que no vayas... sin preparar :)

¡Buen viaje!