Vinos festivos

Las mejores combinaciones para sorprender en Navidad y en cualquier ocasión: descúbrelas aquí

Fecha de publicación: 20/12/2021

¡Navidad, Navidad, Navidad! El maratón de comidas y cenas está a punto de comenzar, y terminará con las celebraciones de Año Nuevo. Y si tú también te has "alistado" en las filas de la cocina, seguro que sabes que la elección del vino perfecto es una decisión que debes tomar con cuidado y atención. Hay muchos factores que tener en cuenta, como el ingrediente principal del plato, el tipo de condimento utilizado, las especias y, por último, los gustos de los comensales. Y aunque durante las fiestas vale todo, desde recetas tradicionales hasta elaboraciones mucho más originales, el maridaje de vinos suele ser un asunto delicado.

Aquí tienes algunas ideas para inspirarte y disfrutar a la mesa esta Navidad. Desde los aperitivos hasta los postres, aquí encontrarás algunos platos y nuestros consejos para un maridaje perfecto. ¡Empecemos!

 

Aperitivos y entrantes: ¡que empiece el baile!

La primera impresión siempre es importante: los aperitivos y los entrantes son una señal de lo que está por venir y, por eso, elegir el acompañamiento adecuado es de gran importancia (además de muy satisfactorio). Para quienes opten por un menú tradicional, nada mejor que empezar con un clásico Prosecco DOC, el espumoso tradicional veneciano por excelencia. Gracias a su sabor particularmente agradable, alegre, armonioso y delicado, será el rey del aperitivo. Si entre los entrantes se van a servir canapés, platos vegetarianos, quesos frescos y, en general, comida algo más ligera, puedes optar por un Rosé Millesimato: los aromas de grosellas y frambuesas, unidos a su perlage fino y persistente, otorgan una gran finura y elegancia a este espumoso.

 

Primeros platos: 3 sugerencias para un éxito garantizado

Con los primeros platos se ponen oficialmente en marcha las comidas y cenas. Te proponemos tres grandes clásicos muy populares que te garantizarán triunfar con todos tus invitados.

Nuestra primera sugerencia es la siempre deliciosa lasaña, un primero elaborado y lleno de sabor, orgullo de la cocina emiliana y boloñesa. Y para seguir en la misma zona, acompáñalo de un buen Lambrusco, de taninos suaves y con un agradable aroma afrutado.

Otro plato típico de las fiestas que no puede faltar en la mesa son los canelones rellenos de ricota y espinacas. En este caso, puedes optar por un vino blanco suave con una buena graduación, como un Fiano. Sus intensos aromas florales y afrutados son justo lo que necesitas para realzar el delicioso sabor de este plato.

Si te gusta el risotto, acompañarlo con unas salchichas y unas setas es siempre un acierto. Pruébalo con un Barbera d'Asti, un tinto con cuerpo, atrevido y con muchos taninos para limpiar la boca del sabor graso de este plato.

 

Segundos: ¿vino tinto o blanco?

También en los segundos, la partida se juega hasta el último bocado. En líneas generales, la regla es maridar con un vino tinto si el plato es de carne y con un vino blanco si el protagonista es el pescado o si se trata de un plato más ligero a base de verduras.

Para acompañar un asado de ternera, por ejemplo, prueba un Cabernet Sauvignon afrutado o un Bonarda dell’Oltrepò, sencillo y ligero. Si, por el contrario, estás planeando un sabroso guiso, apuesta por un vino complejo y contundente como el Barolo.

Para acompañar un plato de pescado o marisco tradicional del Mediterráneo como el pulpo con patatas o las vieiras gratinadas, elige un vino blanco delicado y agradable como el Pinot Grigio, capaz de complementar un plato sin enmascarar los sabores.

Postres, del pandoro al panettone

¡Ya has llegado a la etapa final! Tanto si te encanta el panettone milanés como si eres un gran aficionado al pandoro, te recomendamos que lo acompañes de un vino espumoso seco o extra seco, es decir, con un azúcar residual más alto que las versiones Brut y Extra Brut. De hecho, en este caso, “lo dulce llama a lo dulce”: un espumoso excesivamente fresco crearía un contraste poco agradable en boca. ¿Nuestro consejo? Un Spumante Blanc de Blancs Dry, suave y con mucho cuerpo (¡especialmente necesario si acompañas tu trozo de pandoro con la clásica crema de mascarpone!).